La propuesta busca consolidar el equilibrio fiscal en medio de las tensiones económicas
El presidente Javier Milei presentará personalmente el Presupuesto 2025 en la Cámara de Diputados, un acto poco común en la política argentina. En medio de interrogantes sobre la continuidad del ajuste económico, Milei insistirá en una regla fiscal que garantice el equilibrio en las cuentas públicas.
Las claves del Presupuesto 2025: inflación y ajuste económico
El Gobierno enfrenta un desafío significativo al intentar mantener el ajuste que caracterizó su primer año de gestión. La oposición se prepara para una discusión tensa, esperando que el Presupuesto 2025 contenga medidas de ajuste y recortes profundos. Milei había adelantado en varias oportunidades que buscará rediseñar la presentación de la hoja de ruta fiscal, asegurando un déficit cero en las cuentas públicas.
Una de las principales incógnitas del proyecto es la extensión de la política de ajuste que ha implementado la administración de La Libertad Avanza. Durante su campaña y su primer año en el poder, Milei defendió el achicamiento del Estado como un paso crucial para equilibrar las cuentas fiscales. «La propuesta incluirá una nueva regla fiscal que garantice el equilibrio de las cuentas públicas«, afirmó el mandatario.
Impacto en la recaudación y el superávit primario
Otro de los ejes de la discusión será el agujero fiscal que dejará el fin del Impuesto PAIS a fin de año, lo que implicará un ajuste en las proyecciones fiscales del Gobierno. Según los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la presión tributaria bajaría en 2025 del 21,61% al 21,16% del PB. Esto que obligará al Ejecutivo a compensar esa reducción con mayores ingresos o recortes de gastos. “El Gobierno debe incorporar en el proyecto de Presupuesto 2025 una alternativa de financiamiento, es decir, un menor gasto o un mayor ingreso”, advirtió un informe técnico del FMI.
A su vez, el superávit primario necesario para alcanzar el equilibrio fiscal será clave para que el sector público no incremente la deuda. El Ejecutivo busca limitarse al «roll over» de vencimientos, evitando que la deuda pública crezca.
Inflación proyectada y expectativas de crecimiento económico
Para el próximo año, el Gobierno estima que la inflación será considerablemente menor a la de 2024, proyectando una suba de precios del 45%, según el FMI. Esta proyección contrasta con la inflación esperada para este año, que finalizaría con una cifra cercana al 130%. A pesar de esta mejora esperada, las incógnitas persisten en cuanto al sendero de depreciación del peso y las políticas cambiarias que se implementarán en 2025.
El rebote económico también es una de las grandes expectativas del Gobierno, con una proyección de crecimiento del 5% del PBI, luego de una caída estimada del 3,5% en 2024. El equipo económico anticipa una recuperación en sectores claves como las exportaciones, que aumentarían un 20,9%, mientras que las importaciones caerían un 17,7%.
Grandes incógnitas sobre el futuro de los impuestos y el dólar
Si bien Milei mencionó en mayo la posibilidad de eliminar las retenciones y el Impuesto al Cheque después del Impuesto PAIS, aún no se han definido los tiempos y las magnitudes de esos cambios. Este es uno de los puntos que generará más incertidumbre durante la discusión del Presupuesto 2025 en el Congreso.
Otra gran incógnita es el camino que tomará el Gobierno respecto al dólar. La tasa de devaluación mensual, que actualmente se ubica en torno al 2%, podría sufrir modificaciones, aunque el Ejecutivo aún no ha revelado cuál será su estrategia cambiaria para el próximo año.