Estudiantes alzan la voz ante las crecientes amenazas escolares
Recientemente, diversas instituciones educativas en la región han sido escenario de un alarmante fenómeno de amenazas, originadas por un reto viral en la plataforma TikTok. Este “trend” ha consistido en advertencias sobre supuestos tiroteos, generando un ambiente de inquietud entre los miembros de la comunidad escolar.
Las amenazas presentaban patrones similares, estableciendo fechas específicas que variaban de una escuela a otra. Los mensajes se propagaron a través de inscripciones en murales y escritorios, así como mediante la viralización de imágenes y videos en redes sociales. Además, se compartieron mensajes a través de WhatsApp. Ante estas circunstancias, las autoridades respondieron con la suspensión de clases, la emisión de comunicados oficiales y la activación de protocolos de prevención, aunque no se reportaron incidentes violentos reales.
Inquietud en el núcleo familiar
La situación inmediata ha generado gran preocupación entre padres, docentes y alumnos, quienes expresaron su temor ante la posibilidad de que estas amenazas se materialicen. Con el paso del tiempo, también comenzaron a surgir interrogantes por parte de las familias y los estudiantes.
Los involucrados han señalado la falta de respuestas claras y denunciaron lo que consideran una estigmatización general del alumnado. “Se trata como criminales a estudiantes asustados”, afirmaron, aludiendo a la forma en que se abordan estas problemáticas en determinados casos.
Voces estudiantiles
En este contexto, un grupo de estudiantes de secundaria ha decidido compartir sus perspectivas. Sofía, una alumna de 5° año, se comunicó con Lomas Conectado para dar a conocer su opinión sobre la situación:
“Hola, soy Sofía, estudiante de secundaria, y quiero solicitar un espacio para mi y unas compañeras del colegio para expresar nuestra preocupación sobre la nueva ‘moda’ de los tiroteos. Creemos que este asunto no se aborda como debería. En esencia, consideramos que la gestión de este fenómeno no es la adecuada.
Se trata a estudiantes asustados como si fueran criminales, se los culpa cuando es evidente que una persona mentalmente sana no llevaría a cabo un tiroteo y alguien bien informado no haría bromas al respecto. Aunque entendemos que las medidas adoptadas no son propias del colegio, sino protocolos del ministerio, creemos que son obsoletas en una sociedad donde la desinformación es cada vez más común.
Como estudiantes, solicitamos mayor concientización y apoyo en estas situaciones. En lugar de ser tratados como culpables, nos gustaría recibir orientación sobre cómo actuar ante estos escenarios. Consideramos que lo que falta es información y comunicación, y buscamos un canal para que nuestras inquietudes lleguen a las autoridades pertinentes, ya sea a nivel municipal o nacional. Es crucial que se priorice la concientización sobre estos temas, así como la importancia de la salud mental, que ha sido relegada en nuestra sociedad, con consecuencias lamentables. Todas tenemos 16 años y estamos en 5° año, con orientación en ciencias sociales.”
Perspectivas futuras
La postura de las estudiantes destaca la urgencia de fortalecer las estrategias de prevención mediante la educación y el apoyo emocional. En un contexto donde la difusión de contenidos virales puede intensificar situaciones de riesgo, la comunidad educativa sigue lidiando con las repercusiones de estos eventos. Se anticipan respuestas que aborden tanto la seguridad como el bienestar emocional de los estudiantes.